Sweet sixteen

Miré mi contador de visitas: 16 mil y pico.

Cuando yo tenía dieciseís había acabado el colegio. Es más, había ingresado a la universidad (cosa que duró poco, pues un mes después cumplí diecisiete), pero me quedo en lo del colegio. Fin del cole, salidas (pocas, cosa de padres, pero al fin y al cabo), despedidas, reuniones.

Por otro lado, cuando habitaba mi casita en Utah, mi vecina hermosa cumplía dieciseís (y yo tenía dieciocho, así que verla no tenía nada de malo), y le caí muy bien, pero la vi tan sólo una vez porque trabaja en Ihop por las tardes cuando ella venía del colegio y ya era muy tarde a mi regreso. Ella tuvo su fiestita de sweet sixteen. Y como no pudimos ser patas, me enteré porque pegó avisos en los postes de mi cuadra.

A los dieciseís quería estudiar Literatura y me divertía bailando en mi fiesta de prom.

A los dieciseís mi vecina utahnense existía y le parecía muy curioso tener a un peruano (where is Peru?) como vecino.

Dieciseís (mil) visitas me recuerda aquellos datos curiosos con 16.

También recuerdo a quienes me leen, claro. Y que gracias a ellos (ustedes)  puedo contar 16 mil (visitas).

Para los gringos, los dieciseís son dulces.  Sweet sixteen. Para nosotros, los latinos, la gracia está en los quince o dieciocho. Pero como se trata de visitas de ustedes (estimado público nuevo, fiel, o temporal), no importa el número sino para reiterar mi aprecio por la lectura del blog a pesar de tantos desatinos, lúdicas y sin sentidos que “sin querer queriendo” uno se permite en el mundo virtual.

 Saludos,

Meco

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s