Souvenirs de Princess Penny

Hace unos días, en la universidad, vi a Princess Penny junto a Agustín. A los años, Penny y de pronto Agustín me decía que adivina lo que me ha traído. A ver, a ver. Mira, la cajita, la bolsita. Y en efecto, miraba la bolsita que contenía la cajita, que contenía una tazita para tomar rico café.

Pero mirando la cajita, estaba el detalle que hacía la diferencia. “Bibliotheca Alexandria”.

Oh, la diferencia. Princess Penny recorriendo la mítica cuna del conocimiento. Que desde España los vuelos a Egipto son muy baratos y que por eso hay muchos españoles que van por allá. Y es que no sabía qué traerle a Agustín, porque habían libros pero no decían de dónde eran. Y ahí está la gracia.

Princess Penny y las pirámides, faraones y Alejandría.

(¿De dónde vino lo de Princess Penny?) Cosa personal (creo, y pienso, en música y en bandas)

Pero de pronto, qué sí. Y sí, tú estuviste en Miami.

Y claro, Miami no tiene nada que hacer con la biblitoeca de Alejandría.

De pronto volaba un poquito y veía las imágenes de la tazita de Agustín.

Alejandría, volaba, volaba.

Qué genial, Penny, de pronto tres semanas en el norte de África dicen muchas cosas.

Puedes coger los libros con tu mano (a lo Umberto Eco diciendo eso sobre la biblioteca de Yale, sólo que Alejandría suena más chévere), y que ahí está una de las dos máquinas que existen en el mundo que en 20 minutos (máximo) te hacen cualquiera de los libros sistematizados para llevártelo a casita.

Princess Penny siempre tan feliz, y que sí ahora estoy en el CELIT (El centro de estudiante de Literatura). Y que sí, ella decía, yo también postulé cuando era estudiante, pero no ganamos. Pucha, si pss, a veces pasa, acá, tú sabes las cosas son curiosas.

Y que de pronto hablar un poco de literatura, y que te acuerdas de tal profe, y que Camilo, y que, etc, etc.

Qué bueno tenerte por aquí Penny. Y sí, pss, pero que bueno que tú también hayas estado de viaje por Miami, es muy divertido (sonrío).

(y yo) Pero, Alejandría debe ser ya más que fascinante, jaja.

Y de pronto la bolsita con la cajita de la tazita de Agustín brillaba más, y se hacía especial por provenir de aquellas tierras tan legendarias.

Bibliotheca Alexandrina

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